En ARTBO 2025, la obra Dragón Guerrero de Miguel Ángel Bejarano, estudiante de la Academia de Artes Guerrero, se presentó como una pieza que une disciplina técnica, exploración cromática y una profunda experiencia personal de superación. La escultura destaca por su complejidad visual y por un proceso minucioso que convierte cada detalle en parte esencial del discurso artístico.
La obra se nutre de una fuerte influencia del arte mexicano, en especial del arte huichol, reconocido por su riqueza simbólica, sus patrones vibrantes y su relación espiritual con la forma. A partir de esta referencia, el artista desarrolla patrones imposibles que recorren la tridimensionalidad de la figura, utilizando pequeñas piezas de plástico —mostacillas— que cubren por completo la superficie escultórica.

La precisión, el detalle y el control milimétrico del proceso confieren a Dragón Guerrero una singularidad poco frecuente en el arte contemporáneo. Su trabajo se relaciona con el arte óptico y la abstracción, pero sin abandonar la forma: es a través de ella que estos lenguajes se integran, generando una percepción visual dinámica que invita al espectador a recorrer la pieza desde múltiples ángulos.
En conversación con el artista, Miguel Ángel nos compartió que el origen de la obra está profundamente ligado a un accidente que marcó un antes y un después en su vida. Dragón Guerrero surge como un proceso de superación y de reconstrucción.

El proceso comienza con la fabricación de la figura en cerámica, seguida de la aplicación de un fondo que prepara la superficie para el trabajo más minucioso: el forrado completo con mostacilla.
Este método de trabajo refleja un compromiso absoluto con el hacer artístico. “Dar lo mejor de mí” es el lema que guía su práctica, y se hace evidente en el nivel de detalle que exige cada una de sus esculturas. Para el artista, el proceso no termina hasta sentir que ha entregado lo máximo de sí mismo.

La participación en ARTBO 2025 representa para Miguel Ángel Bejarano un sueño cumplido y una oportunidad invaluable. Ser parte de este escenario es, en sus palabras, un orgullo y una confirmación de que el esfuerzo puede materializarse en una experiencia transformadora.




