En ARTBO 2025, la serie Incógnitos reales de Enrique Vargas, estudiante de la Academia de Artes Guerrero, se presentó como una exploración profunda sobre la identidad, el autorretrato y la manera en que los signos culturales transforman lo íntimo en un lenguaje colectivo.
Las obras parten de rostros reales: en algunos casos autorreferenciales, en otros, figuras públicas. Sin embargo, estos retratos se alejan deliberadamente de cualquier intención documental. No buscan capturar a una persona específica, sino utilizar el rostro como soporte para construir un nuevo mensaje. A través de la intervención pictórica, los gestos, la mancha y la superposición de símbolos de época —elementos culturales, ornamentos frikis o kitsch—, la identidad se diluye y se convierte en una máscara.

En conversación con el artista, nos cuenta que este proceso estuvo profundamente ligado a una búsqueda interior. A partir de su propio fenotipo, se apropió de elementos visuales para resignificar su imagen y dar lugar a un nuevo discurso. “Hice un proceso de introspección y empecé a salir nuevamente yo a la luz, porque ha pasado mucho tiempo en que yo me he escondido”, nos comparte, señalando la carga emocional y personal detrás de la serie.
El proceso técnico refuerza esta exploración. Enrique trabaja desde la mancha, utilizando las manos y el trapo como herramientas principales. Comienza muchas veces con barra compacta y abraza el error como parte esencial del resultado. La imposibilidad de “volver atrás” se convierte en una oportunidad: corregir, transformar y dialogar con lo inesperado. La mancha deja de ser accidente para convertirse en lenguaje.
Más allá de la obra, Incógnitos reales representa un momento significativo en la vida del artista. Aunque el deseo de dedicarse al arte estuvo presente desde muy joven, no fue sino hasta años después que pudo hacerlo realidad. Hoy, a sus 55 años, su participación en ARTBO 2025 adquiere un valor simbólico aún mayor. “Estoy muy agradecido con Dios, con la academia, con el maestro, de poder estar aquí, en este lugar”, afirma.





