En los últimos años, la cerámica ha ganado mucha popularidad, no solo como el medio preferido de muchos artistas, sino también como un hobby para aquellos que no se dedican profesionalmente al arte.
Este auge se debe al creciente interés en las actividades manuales que surgió durante la pandemia, ya que muchas personas descubrieron las amplías posibilidades que la cerámica ofrece.
La verdad es que trabajar con arcilla no solo les resulta terapéutico a unos cuantos, su creciente fama se basa en como este arte influye en el estado de animo de quienes la practican. ¡Aqui te hablamos de algunos de sus beneficios!

Mejora la concentración
La cerámica es una actividad, que bien sea por el gusto que produce tocar el barro o por su dificultad, obliga a focalizar la mente. Realizar una estructura, detalles de decoración, tallados minuciosos, modelados o torneados técnicos, la idea es siempre la misma: dejar tu mente en blanco y centrarla en tus manos y el material.

Propicia un estado de óptima relajación
Cuando la mente se centra, y los sentidos captan la suavidad del barro, olores, texturas… la mente entra en un estado de relajación de forma más sencilla.
En el torno, sentir cómo la pieza gira en tus manos, resulta casi hipnótico. Por esto, curiosamente, ¡hay mucha gente que realiza meditación antes de tornear!







