El arte parece no ser únicamente humano, aunque con una funcionalidad un poco distinta a la nuestra, los animales demuestran que el arte esta en todos los lugares.
El pergolero: maestro de la perspectiva
Estos pájaros construyen un nido parecido a un túnel con ramas, creando una ilusión óptica. Para atraer a las hembras, reúnen objetos que colocan cuidadosamente al final del nido. Cada pergolero tiene sus propios gustos y colores preferidos, estos colocan cada elemento en sus refugios con gran precisión; si los objetos se mueven, los reacomodan.

El pez globo: experto dibujante
El creador de esta obra, de casi dos metros de ancho, es un pez globo japonés. Los machos dedican seis semanas a construir estos ‘círculos de cultivo’ para atraer a las hembras.Para lograrlo, reúnen arena fina en montículos y los adornan con conchas marinas. Si tienen éxito, una hembra elegirá su obra como recompensa, si no, la corriente marina se llevará su creación, desapareciendo en el océano.

El ave del paraiso: un bailarin nato
El cortejo a través de la danza es una práctica común entre las aves. Los machos buscan deslumbrar a las hembras con sus elaboradas exhibiciones, y ellas, como expertas juezas, solo eligen lo mejor de lo mejor. Un ejemplo icónico es el del ave del paraíso, cuyas vistosas plumas y movimientos rítmicos destacan entre los demás bailarines, capturando la atención de su audiencia.

El pulpo mimo: un actor de primera
Considerado el actor más talentoso de todo el océano, el pulpo mimo tiene la habilidad única de subirse al escenario y desempeñar el papel de diversas especies marinas, convenciendo a todos los animales que lo rodean. Su gran reconocimiento se debe a su impresionante capacidad para imitar al menos a otras 15 criaturas marinas. Sin duda, es un verdadero profesional en la interpretación de estos papeles.

las ballenas : interpretes de música romántica
Las ballenas son famosas por sus canciones, estas melodías no solo sirven como un medio de comunicación, sino que también son una manera de expresar cariño entre ellas. Las madres cantan a sus bebes, y los machos, tienden a participar en estos cantos durante las temporadas de cría, lo que ha llevado a la idea de que las ballenas cantan canciones de amor.








