El arte rupestre, formado por pinturas y grabados en cuevas y rocas, es un testimonio fascinante de las primeras expresiones creativas de la humanidad.
Desde los comienzos de nuestra especie, el ser humano ya estaba creando, haciendo representaciones de lo que le rodeaba: animales, plantas, personas. Y como todo el arte a través de la historia, no solo nos muestra cómo percibían su entorno, sino también cómo transmitían ideas y creencias a través de imágenes.

Se cree, en general, que estas representaciones estaban relacionadas con prácticas de carácter mágico religiosas para propiciar la caza; es posible que las cuevas en donde se encuentran estas pinturas fueran los templos de los tiempos prehistóricos.
Los motivos y los materiales con que fueron elaboradas las distintas pinturas rupestres son muy similares entre sí, a pesar de los miles de kilómetros de distancia y miles de años en el tiempo entre unas y otras.
Recordemos que, el arte a través de la historia ha ido de la mano de las creencias, hábitos y cultura humana.

Conocer el arte rupestre es clave, ya que nos ofrece una comprensión de la capacidad de comunicar emociones y creencias de forma simple pero poderosa. El arte, desde sus inicios, no ha sido solo un medio de expresión y de perpetuar nuestras creencias y cultura, sino también una experiencia fundamental para los seres humanos.

Quizás conocer sobre el arte rupestre te de una nueva perspectiva sobre la conexión con lo esencial de la experiencia humana.
El valor simbólico y ritual que el arte ha tenido en nuestras manos es importante a la hora de entender esta bella practica, no solo para comprender el pasado si no el presente en donde sigue siendo un aspecto relevante en la creación artística.







